Jorge Salas, entrenador experto: "La industria del fitness vende falsas ilusiones a mujeres mayores de 50"
El mundo del fitness ha puesto el foco en el entrenamiento de fuerza para mujeres que han superado los 50 años. Y no es para menos: la evidencia científica respalda sus beneficios para la densidad ósea, la masa muscular y la salud metabólica. Sin embargo, según el reconocido preparador físico Jorge Salas, este enfoque también ha sido secuestrado por un mercado que promete resultados milagrosos sin sustento real. “Muchas mujeres llegan a mi consulta frustradas después de haber gastado dinero en programas que no funcionan o, peor aún, que las lesionan”, advierte Salas.
La crítica del entrenador no es nueva, pero cobra fuerza en un momento donde las redes sociales y las plataformas digitales están repletas de “gurús” que ofrecen rutinas exprés, suplementos mágicos y máquinas de última generación. La realidad, explica Salas, es que el cuerpo femenino después de los 50 requiere un enfoque personalizado, progresivo y, sobre todo, honesto.
El espejismo de las promesas rápidas
Uno de los puntos que más denuncia Jorge Salas es la proliferación de métodos que aseguran transformar el cuerpo en pocas semanas. “Cualquier programa que prometa cambios drásticos en menos de un mes está mintiendo”, sentencia. La industria del fitness, según él, se ha aprovechado de la vulnerabilidad de muchas mujeres que buscan sentirse mejor consigo mismas, pero que a menudo desconocen los principios básicos del entrenamiento adaptado a su edad.
Entre las falsas promesas más comunes, Salas destaca:
- Rutinas de cardio intenso como única solución para perder grasa abdominal.
- Suplementos “quema grasas” sin evidencia científica sólida.
- Equipos de vibración o electroestimulación que pretenden sustituir el trabajo muscular real.
- Planes de entrenamiento genéricos que ignoran condiciones como la osteoporosis o la artrosis.
“El engaño no solo es económico, sino también de salud. Una mujer de 55 años con baja densidad ósea no puede seguir el mismo programa que una de 30”, incide el entrenador.
Entrenamiento de fuerza: la base real del bienestar después de los 50
Lejos de los atajos, Jorge Salas defiende el entrenamiento de fuerza como el pilar fundamental para las mujeres en esta etapa de la vida. Los beneficios documentados incluyen:
- Prevención de la sarcopenia: la pérdida natural de músculo se frena con ejercicios de resistencia.
- Mejora de la densidad ósea: el estímulo mecánico del entrenamiento con pesas ayuda a combatir la osteoporosis.
- Equilibrio y coordinación: reduce el riesgo de caídas, una de las principales causas de fractura en mujeres mayores.
- Salud metabólica: el músculo activo quema más calorías en reposo y mejora la sensibilidad a la insulina.
- Bienestar emocional: la liberación de endorfinas y la sensación de logro combaten la ansiedad y la depresión.
“No se trata de levantar pesos enormes desde el primer día. Se trata de progresar con constancia y buena técnica”, aclara Salas. Para empezar, recomienda materiales básicos como pesas ajustables o bandas de resistencia, que permiten controlar la carga y evitar lesiones.
“La industria ha vendido la idea de que las mujeres mayores deben hacer ejercicios suaves y sin peso. Eso es un error. El cuerpo necesita estímulos intensos para adaptarse y fortalecerse. Lo que hay que ajustar es la progresión, no la intensidad.”
— Jorge Salas, entrenador personal especializado en mujer madura.
Cómo diseñar un plan de fuerza seguro y efectivo
Jorge Salas propone un enfoque en tres fases para mujeres que inician o retoman el entrenamiento de fuerza después de los 50:
- Evaluación inicial: antes de cualquier rutina, es imprescindible una valoración médica y funcional. Conocer el estado óseo, articular y cardiovascular marca la diferencia.
- Técnica por encima de carga: dominar la ejecución de movimientos básicos (sentadilla, peso muerto, press de hombro) con poco peso, o incluso solo con el propio cuerpo, es la clave para evitar lesiones.
- Progresión gradual: aumentar el peso, las repeticiones o la complejidad de los ejercicios de forma semanal o quincenal. El cuerpo se adapta mejor con estímulos sostenidos en el tiempo.
Para quienes prefieren guiarse por un recurso confiable, Salas sugiere consultar libros como guías especializadas en entrenamiento femenino para la madurez, que suelen incluir progresiones detalladas y consejos nutricionales.
El papel de la alimentación y el descanso
El entrenamiento no funciona en solitario. Jorge Salas recuerda que la nutrición y la recuperación son igual de relevantes. “Muchas mujeres se esfuerzan en el gimnasio pero luego descuidan la ingesta de proteínas o duermen mal. El músculo se repara mientras descansas, no mientras entrenas”, afirma. Recomienda priorizar alimentos ricos en proteínas magras, calcio y vitamina D, así como asegurar al menos 7 horas de sueño de calidad. Para quienes necesiten apoyo adicional, existen suplementos de proteína de suero o vegetal que pueden ayudar a cubrir los requerimientos diarios sin recurrir a fórmulas milagrosas.
Contenido original en https://www.msn.com/es-es/salud/salud-de-mayores/jorge-salas-entrenador-la-industria-del-fitness-enga%C3%B1a-a-las-mujeres-de-m%C3%A1s-de-50-a%C3%B1os/ar-AA26xsh5
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